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Chocolate Cortés reafirma su legado en el Coffee and Chocolate Expo.

  • Foto del escritor: Parcha gastronómica
    Parcha gastronómica
  • 22 abr
  • 3 Min. de lectura
Fotografía por Kimberly Domínguez
Fotografía por Kimberly Domínguez

Por: Kimberly Domínguez Medina


Por tercer año consecutivo, Chocolate Cortés se posiciona como el favorito del público en el Coffee and Chocolate Expo. La compañía con casi 100 años en el mercado local, apostó en esta edición por una oferta que apeló directamente a la memoria y la tradición de las cocinas puertorriqueñas. 


El pasado fin de semana Chocolate Cortés ofreció desde chocolate frío y caliente hasta pedazos de mallorca, queso de papa y galletas de chocolate con almendras, su propuesta no solo buscó conquistar el paladar, sino también activar la nostalgia colectiva del consumidor.


Ese vínculo entre producto y cultura fue precisamente uno de los puntos que destacó Elaine Shehab, fundadora de Chocobar Cortés, durante la entrevista. Según explicó, la empresa ha jugado un rol determinante en el desarrollo del cacao en la isla. 


“Chocolate Cortés es responsable de que se siembre cacao en Puerto Rico. Aquí no había una industria establecida. Existía un centro de investigación federal donde se estudiaron más de 300 variedades de cacao, pero esa información nunca se divulgó. Chocolate Cortés la identificó, la financió y la puso a disposición,” indicó Shehab.

Más allá del producto, la conversación también apuntó hacia la responsabilidad educativa dentro de la industria alimentaria. En esa línea, el chef ejecutivo de la compañía Ricardo De Obaldía, subrayó la importancia de fomentar una relación consciente con la alimentación desde edades tempranas.


“Es vital yo lo veo con mis propios hijos. Son más conscientes de que comen, leen las etiquetas. Valoran el consumo local y entienden el impacto que tiene en el ambiente y en su salud.  Eso nos exige a nosotros, como chefs, trabajar con mayor calidad,” explicó el chef. 


Ese enfoque educativo se materializa en iniciativas concretas. El chef describió como “grandiosa” su experiencia en la Academia Maria Reina, donde, en colaboración con la Academia Puertorriqueña de Gastronomía (APUGA), ofreció talleres demostrativos sobre el cacao. Durante estas sesiones, las estudiantes no solo aprendieron sobre sus propiedades, sino que también diseñaron y elaboraron sus propias barras de chocolate. 


De acuerdo con De Obaldía, este tipo de experiencias son clave para formar una nueva generación de consumidores más informados y conscientes. 


Esa consistencia entre calidad, educación y tradición también explica, según el propio chef, la permanencia de la marca en el gusto del público. 


“Realmente es porque hacemos un producto de calidad, que ha mantenido su esencia desde el inicio hasta lo que es hoy. Forma parte de lo que es la cultura de un país y el paladar de un país”, sostuvo. 

La dimensión cultural de la marca, no es reciente. Shehab también destacó como, desde sus inicios, Chocolate Cortés integró la educación y las artes como parte de su propuesta. Recordó, la iniciativa de la década de 1960 en la que incluían pequeños libros de cuentos dentro de las barras de chocolate, fomentando la lectura en miles de niños. 


“En el Chocobar conservamos esos libritos que fueron parte de la vida de muchos niños que aprendieron a leer gracias a ellos", relató Shehab. 


Ese compromiso continúa hoy a través de la Fundación Cortes, una entidad sin fines de lucro dedicada al fortalecimiento de valores mediante las artes. Shehab, quien forma parte de su junta de directores, destacó el alcance del programa Educa Cortés: El Arte del Bienestar y la Salud Mental, el cual ha impactado a más de 26 mil niños y adultos mayores. 


Como parte de estos esfuerzos, la fundación organiza anualmente un evento de recaudación de fondos. En esta ocasión, la iniciativa también sirve como puente cultural entre Puerto Rico y República Dominicana, en colaboración con la Academia Puertorriqueña de Gastronomía (APUGA) y la Academia Dominicana de Gastronomía. 


El evento titulado “Un banquete de aquí y de allá”, busca celebrar ese intercambio cultural, incluyendo a la comunidad dominicana y a la creciente identidad “domirriqueños.”


“Será un verdadero abrazo cultural entre Puerto Rico,  República Dominicana y los domirriqueños”, explicó Shehab.

La actividad se llevará a cabo el 31 de mayo de 2026 en el Museo de Arte de Puerto Rico, a partir de las 4:00pm. Los boletos están disponibles a través de Pietix.com.

 
 
 

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