Coffee & Chocolate Expo: donde la educación y la innovación redefinen el café y el chocolate en Puerto Rico.
- Parcha gastronómica

- 28 abr
- 3 Min. de lectura

Fotografía por Kimberly Domínguez Medina
Por: Kimberly Domínguez Medina
A semana y media de haber terminado el Coffee & Chocolate Expo, hay algo claro: lo que ocurre allí no se queda en un fin de semana. Permanece en las conversaciones, en los sabores que se repiten y en las ideas que comienzan a tomar forma dentro de la escena gastronómica local.
Más que una vitrina de productos, el evento volvió a confirmar que el café y el chocolate en Puerto Rico atraviesan un momento de evolución, donde tradición e innovación no compiten, sino que conviven.
El productor del evento, Pedro Fernández, destacó cómo ambas industrias se complementan a través de propuestas cada vez más diversas: cafés con notas achocolatadas, tés elaborados con cáscara de cacao, galletas y dulces que exploran nuevas combinaciones. Para él, no existe competencia entre estos productos, sino una relación natural.
“Se complementan totalmente. Tanto es así que la idea de este evento nació inicialmente como uno de chocolate. En su conceptualización evolucionó hacia el café, y luego dijimos: siempre hay espacio para combinarlos. Al ver el auge que estaban cobrando en Puerto Rico y a nivel internacional, decidimos colocar al chocolate como uno de los protagonistas, y así finalmente nació el Coffee & Chocolate Expo”, explicó.
Tradición que sigue conectando
Uno de los nombres que resonó con fuerza entre el público fue Chocolate Cortés. No es casualidad. La empresa ganó nuevamente el premio Best Chocolate People’s Choice, reafirmando su conexión con el consumidor puertorriqueño.
Su presencia en el evento apeló directamente a la memoria colectiva: chocolate caliente, queso de papa, mallorcas y combinaciones que evocan tradición. Una estrategia profundamente efectiva, que logra sostener un vínculo emocional a través de generaciones.
En conversación durante el evento, el chef ejecutivo Ricardo De Obaldía compartió la clave detrás de esa permanencia:
“Es porque hacemos un producto de calidad, que ha mantenido su esencia desde el inicio hasta lo que es hoy. Forma parte de la cultura y del paladar de un país”, indicó.
Para el chef, el balance entre innovación y consistencia ha sido determinante para que la marca continúe posicionándose como una de las favoritas del público.
Nuevas voces, nuevas direcciones
El evento, sin embargo, no se sostuvo únicamente en la nostalgia. También abrió espacio a propuestas que apuntan hacia el futuro de la gastronomía local.
Hacienda Moraica se posicionó con el primer lugar en la categoría Mejor Nuevo Producto con su propuesta de Café Martini, evidenciando cómo el café puede expandirse hacia nuevos formatos y experiencias.
En esa misma línea, proyectos emergentes como Café Dos Caminos reflejan una nueva generación de empresarios que combinan producto, narrativa y educación. Sus fundadores, Juan Feliciano (Don Juan del Campo) y Anthony Cáceres (El Tony), destacaron el impacto que ha tenido su propuesta en el público.
“Nos hemos tomado la seriedad de entender este mundo: a los agricultores, a los caficultores. Ha sido de las experiencias más lindas de mi vida, y el apoyo que hemos recibido responde a lo que proyectamos y al respeto con el que hemos trabajado el producto”, comentó Cáceres.
Más que consumo: experiencia y educación
Un punto en común entre los participantes es que el público ya no solo busca consumir, sino entender lo que consume.
El Coffee & Chocolate Expo ofreció talleres, degustaciones, conversatorios y presentaciones con figuras destacadas de la escena gastronómica como Mía Castro, Giovanna Huyke y Marilyn López, reforzando su rol como un espacio educativo.
Según Fernández quien también es presidente de Cube Events, este componente ha sido esencial desde el inicio:
“Desde el día uno, el propósito ha sido que la gente venga en familia a aprender, degustar y apoyar la industria del café y el chocolate en Puerto Rico. Queríamos crear una plataforma donde cada marca pudiera explicar su propuesta, sus diferencias y su valor, para que el público pudiera identificar qué le gusta”, afirmó el productor.
Aquí, el café y el chocolate se presentan no solo como productos, sino como industrias con historia, técnica y valor cultural. Es precisamente en ese balance entre tradición y cambio donde se define el próximo capítulo de la gastronomía puertorriqueña.


Comentarios